2026.09.07

Aunque nunca fui tuyo

Nunca encontrarás a alguien

que te escriba cartas con el corazón en las manos, que recuerde de memoria tus canciones,

tus gustos, tus silencios, ni la manera exacta en que tus ojos cambiaban cuando algo te hacía feliz.

Tal vez encuentres quien te quiera,

quien te abrace, quien pronuncie tu nombre

con una ternura parecida a la mía.

Pero dudo que encuentres a alguien

que haya aprendido tanto de ti

solo para hacerte sentir amado.

Porque yo no solo quise tenerte,

quise conocerte.

Quise saber qué te hacía sonreír,

qué te dolía aunque no lo dijeras,

qué cosas guardabas en silencio,

qué parte de ti necesitaba un abrazo aunque no te gustaran cuando fingías no necesitar nada.

Y quizá algún día alguien llegue

y te quiera de una manera distinta,

más sencilla, menos intensa,

sin tantas cartas ni tantas palabras.

Pero cuando esa persona te pregunte

qué canción te recuerda a un momento feliz,

qué cosas te hacen sentir especial,

o qué necesitas cuando estás triste,

tal vez recuerdes que hubo alguien

que ya sabía las respuestas.

Alguien que te miraba

como si aprenderte fuera una forma de amarte.

Y ese alguien fui yo.

Nunca encontrarás a alguien tan cursi como yo,

tan dispuesto a escribirte aun cuando dolía,

tan terco para quedarse aun cuando debía irse.

Porque podrán quererte después de mí,

quizá incluso mejor que yo.

Pero nunca podrán amarte

exactamente como yo lo hice.